Psicoterapia regresiva

psicoterapiaregresiva Psicoterapia regresiva

Nosotros no vivimos la realidad en sí, sino una elaboración mental de la misma. Lo que hace que la vida sea un constante manantial de esperanza y de ricas alternativas o una inevitable fuente de sufrimiento, no depende de lo que es la realidad en sí, sino de la forma que tenemos de representárnosla.

Nuestra mente es un conjunto de recuerdos, pensamientos y fantasías, emociones asociadas, percepciones externas y creencias, lo que construye un filtro de la realidad externa en la que nos vemos inmersos.

“Conducir la mente” es llevar nuestros pensamientos y emociones en la dirección en la que queremos ir, y nadie lo puede hacer por nosotros. Nuestra mente inconsciente tiene almacenada toda la información acontecida desde que nacemos hasta que morimos, cuando me refiero a toda, me refiero tanto a aquello que provocó cierta amargura, sufrimiento y dolor, como aquello que provocó momentos de alegría, paz, equilibrio, etc.

La psicoterapia regresiva es un camino de autoconocimiento a través del cual gracias a las representaciones mentales somos capaces de crear un cambio en nuestro estado interior. Cuando el cerebro crea una imagen (sea imagen de memoria o puramente imaginaria), genera cambios tangibles en el cuerpo, así como nuevos comportamientos. Sólo cuando la mente y el cuerpo se encuentran suficientemente relajados, es cuando las sugestiones pueden enraizar a nivel subconsciente.

Mi experiencia me ha mostrado que el hombre puede cambiar profundamente a condición de trabajar con la suficiente técnica. Si no lo hace, queda prisionero de comportamientos, roles y estados anímicos que rechaza conscientemente pero que quedan latentes inconscientemente. Una de las razones fundamentales por las que realizo esta orientación terapéutica es por el trabajo en profundidad que se realiza con ella y el modo de acción que  produce sobre nuestra psique y nuestro cuerpo.