Trabajo con estados hipnóticos


hipnosis2 Trabajo con estados hipnóticosExiste una creencia muy arraigada de pensar que acceder a estados hipnóticos  por una parte implica una gran dificultad fruto de un largo entrenamiento y por otra significa que el terapeuta adquiere sobre el cliente un cierto poder para  establecer cambios en contra de su voluntad. Ni una ni otra de estas suposiciones es cierta. Los medios de comunicación han vendido muchas veces la hipnosis, el mentalismo, etc como algo dentro del terreno de lo misterioso y oculto, posiblemente como estrategia de marketing. Esta claro que el objetivo del entretenimiento esta asegurado  cuando una persona permite que el “hipnotizador de espectáculo” le lleve a un estado hipnótico profundo y le induzca a hacer cosas que puedan ocasionar la sorpresa y el divertimento del espectador.

En psicoterapia el objetivo de que el cliente acceda a estados llamados hipnóticos, no es otro que el de facilitar el acceso al campo de información que guarda el inconsciente. El grado de profundidad al que accede el cliente es  directamente proporcional a su capacidad para relajarse y permitir que sus ondas cerebrales se lentifiquen hasta un determinado nivel. A este estado se le llama  ensueño dado que el funcionamiento de nuestro sistema es muy similar al del estado de sueño con la diferencia de que estamos en todo momento conscientes. El psicoterapeuta, a través de una visualización guiada por su voz,va llevando al cliente a conectar con  diversos  contenidos de memoria emocional. La  revisión y comprensión de esta información facilita el proceso de reequilibrio de la persona y la recuperación de estados de reconexión con las partes más íntimas de sí misma.

Albert Einstein dijo una vez que los problemas que afrontamos no pueden resolverse en el mismo nivel en que fueron creados. En este sentido, ser capaz de pasar a un nivel diferente de percepción del que experimentamos en vigilia puede ayudarnos a encontrar soluciones a nuestros problemas y resolver  antiguos conflictos que suponen un lastre para poder vivir nuestra vida con plenitud.

Hay una ley universal que dice que “lo que hay dentro hay fuera”. De forma que muchos de los problemas y situaciones con los que nos encontramos en nuestra vida diaria no son más que proyecciones de nuestro mundo interior. Si queremos disminuir y solucionar  nuestros conflictos externos es importante que establezcamos una sintonización con los internos porque unos son reflejos de los otros. Por mucho que queramos modificar aspectos de nuestra situación externa no vamos a poder establecer cambios duraderos sino realizamos un trabajo de conexión y equilibrio con nuestro mundo interior. Aquí es donde actúa el restablecimiento del diálogo entre consciente e inconsciente como mecanismo imprescindible de autoconocimiento.

La mayoría de las veces es el miedo el que frena al sujeto a explorar su mundo interior. Este miedo no tiene fundamento si aprendemos, a través de un método sistemático,a aproximarnos gradualmente y familiarizarnos con nuestro mundo emocional que reside en nuestro inconsciente. Marianne Williamson, reconocida psicoterapeuta, dijo una vez que no es a nuestra oscuridad a la que tenemos miedo, sino a nuestra luz.