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Cómo lo hago


Técnicas de hipnósis y regresión


La aplicación de técnicas de hipnosis y regresivas nos ayudan a establecer de forma natural una conexión y contacto con uno mismo. En la consulta acompaño a mis clientes en el aprendizaje de estas herramientas para que después por sí solo las pueda realizar como parte de su rutina diaria.

A esta forma de conectar con uno mismo le he llamado re-sensibilizar. De algún modo se facilita el reconocer patrones inconscientes, memorias, conflictos y poderlos deshacer. Al mismo tiempo, en este proceso de mejora y autoconocimiento, también descubrimos nuestros potenciales y recursos para poder vivir una vida más plena.

Esta es una entrevista publicada en varios medios donde explico el funcionamiento de una sesión de trabajo:

¿Cuál es la metodología de trabajo en una sesión de re-sensibilización?

El cliente está instalado en un sofá. Tiene que estar cómodamente estirado, en una postura que le permita relajarse totalmente sin sentir ningún tipo de incomodidad física. Se le tapa con una pequeña manta dado que al relajarse el cuerpo acostumbra a bajar la temperatura corporal. Si i a lo largo de la sesión tiene ganas de moverse, puede hacerlo sin que ello afecte a la experiencia. Lleva un casco “Hi-fi”. Yo llevo igualmente un casco y un micro cuyo sonido le llega a él a través de los auriculares. Finalmente, el paciente lleva otro micro hipersensible, capaz de captar hasta los más leves susurros, y cuyo sonido recibo yo en mi casco. De este modo, los dos estamos perfectamente aislados de los ruidos externos, y al mismo tiempo somos capaces de comunicarnos. Ya estamos listos.
¿Cómo se ayuda a la persona a relajarse?

Además de guiarle a través de la voz, se filtra una música de fondo con un ritmo cíclico particular. Este ritmo corresponde al de las ondas alfa y theta, que son las ondas que emite una persona en un estado de relajación-concentración.
¿Necesito algún tipo de preparación previa?

No, toda persona tiene la capacidad de poderse relajar de forma natural. Algunas lo harán con más facilidad que otras. En función de lo que van transmitiendo en el diálogo que se establece con el terapeuta, se va dirigiendo la sesión para facilitar al máximo el proceso de interiorización.
¿Cuánto tiempo dura cada sesión?

La sesión de consulta dura una hora y media. Inicialmente la persona se sienta en una butaca y expresa el momento en el que está y lo que considere oportuno para trabajar en la sesión. Se le hacen una serie de preguntas para concretar los aspectos a abordar en la sesión y, a continuación, es cuando se pasa a la butaca en la que se va a hacer el ejercicio con la metodología descrita anteriormente.
¿Qué busca una persona que viene a hacer unas sesiones?

La persona busca poder clarificar aspectos que en ese momento están limitándole en su vida o que vive con una carga emocional muy intensa. Habitualmente estos producen una sintomatología concreta como puede ser ansiedad, insomnio, depresión, irritabilidad, cansancio crónico, etc.
¿Cuántas sesiones se requieren normalmente?

Considero que lo mínimo son tres sesiones para dar tiempo suficiente a poder hacer un abordaje que lleve a una resolución y a resultados concretos. La media puede ser de 8 sesiones, pero depende mucho de la persona y la afectación que presente.
¿Con que periodicidad es recomendable?

Las tres primeras sesiones recomiendo que se hagan una por semana. Después se puede espaciar a 15 días en función de la persona y sus necesidades.
¿En qué casos es más efectiva?

La efectividad de este abordaje terapéutico, como de cualquier otro, depende de diversas variables. Es muy importante que la persona se sienta cómoda y motivada para hacer un trabajo personal que le lleve a un mayor autoconocimiento y a una mejora de sus recursos de afrontamiento. Es muy efectiva en cualquier situación que tenga que ver con conflictos emocionales latentes y con la sintomatología que estos expresan a través del cuerpo. También es igualmente efectiva cuando la intención es descubrir las potencialidades y recursos que cada uno de nosotros tenemos. Esta es una información que va surgiendo paralelamente a cualquier trabajo que uno haga focalizándose en si mismo.
¿Es más eficaz esta orientación que otras metodologías psicoterapéuticas?

Evidentemente existen un amplísimo abanico de abordajes terapéuticos. Cada una trabaja más enfocándose en algunos aspectos que en otros. Lo ideal es que al final se realice un abordaje global, que abarque mente, emoción y cuerpo. Esta técnica facilita el trabajo de reconocimiento de cada parte y como se integran para constituir lo que se llaman patrones de pensamiento y conducta. Estos patrones están instalados como programas a nivel inconsciente y son los que, a través de cada sesión, se van reconociendo, clarificando y modificando para ser más adaptativos a la realidad actual de la persona.

Coaching


En psicología se trabaja siempre con la memoria y los aprendizajes de vida que se han ido estableciendo desde que nacimos hasta el momento presente. Mirar al pasado, repasar aspectos de nuestra historia de vida tomando distancia y reconociéndolos nos puede ayudar a poder soltar aquello que nos está limitando.

En coaching se trabaja poniendo la dirección en el presente y orientándonos al futuro. La clave es establecer objetivos y metas hacia donde queremos ir. Trabajar para poder conseguir definirlos y concretarlos es uno de los aspectos en los que acompaño a mis clientes.

Una de las claves del trabajo a desarrollar es descubrir en uno mismo nuevas sensaciones de satisfacción y de logro. Aprender a estar mejor con uno mismo, a sostener una frecuencia alta de motivación y empoderamiento.


Counselling


El término counselling fue introducido en los años 50 por uno de los psicólogos americanos más relevantes del siglo XX, Carl Rogers. Hace referencia a la importancia de la ayuda al otro desarrollada profesionalmente por un consejero psicológico.

Cada profesional tiene su propio estilo de realizar esta ayuda y acompañamiento. Mi método personal se ha ido construyendo a lo largo de los años acumulando la experiencia de poder acompañar a muchas personas en este proceso de ayuda.

Mi forma de trabajar se focaliza mucho en establecer conexiones de lo que hablamos y pensamos con como lo sentimos en nuestro cuerpo. Esto facilita un aprendizaje que nos ayuda a reconocer primero y posteriormente reaprender nuevas formas de funcionar en nuestro dia a dia. El hecho de poder poner orden a nuestra vida, establecer prioridades y llegar a conclusiones es el trabajo que se desarrolla en la consulta. Todo ello lleva a mis clientes a establecer nuevas pautas de vivir su presente así como mirar al futuro con optimismo y motivación.